martes, 22 de octubre de 2013

11 testimonios de mi actuación durante la U. P. y bajo la Dictadura


A continuación transcribo pasajes de documentos suscritos por diversos dirigentes de la Unidad Popular, de un ex estrecho colaborador del Gobierno de Frei Montalva y de un conocido sacerdote, que acreditan mi actuación antes y después del Golpe de 1973 (incluyendo nexos a los documentos completos). Si no hubiese recibido imputaciones con respecto a la muerte de Charles Horman por parte de cierta prensa chilena[1] y, lo que es más grave, de un juez de la República, naturalmente jamás habría sido necesario exponer públicamente estos testimonios.

Se trata de los testimonios de Mario González Riffo, Presidente del Comité de Exonerados Políticos de las FFAA; Alejandro Ríos Valdivia, ex Ministro de Defensa del Gobierno de la Unidad Popular; Carlos Jorquera, ex secretario de Prensa del presidente Salvador Allende; Alberto Jerez, ex Senador (PDC y, luego, Izquierda Cristiana); Carlos Morales Salazar, Periodista, Jefe de Seguridad de la Zona Centro del Partido Socialista en 1973; Guido del Valle Hermosilla, dirigente de la Asociación de Empleados de la CORFO (en 1973); Carlos Briones Olivos, ex Ministro del Interior del Gobierno de la Unidad Popular; Guillermo Saez Pardo, Secretario Político del Partido Comunista de CORFO (en 1973); Otto Boye, ex asesor político del Ministerio de Relaciones Exteriores y ex Embajador; Juan Ibáñez Elgueta, Periodista, ex Jefe de Informaciones de la Presidencia (del Gobierno de la Unidad Popular) y ex Consejero Nacional del Colegio de Periodistas; Baldo Santi, sacerdote leonardino, ex presidente de CARITAS-Chile.

* * *

Mario González Riffo,
Presidente del Comité de Exonerados Políticos de las FFAA:
[V]engo a certificar que conozco al ex agente del Departamento II del Estado Mayor de la Defensa Nacional, Sr. Rafael González Berdugo, y sé por múltiples testimonios que no se vio involucrado en actos de violación a los derechos de las personas. Muy por el contrario, arriesgó su integridad física para salvar la vida de las personas reprimidas por la dictadura, estuvo tres años asilado en una oficina de la Cancillería de Italia y doce años en el exilio”.
Santiago, el 9 de junio de 2008.


Alejandro Ríos Valdivia,
ex Ministro de Defensa (Gobierno de la Unidad Popular):
Por la presente declaro conocer al señor Rafael Agustín González Berdugo, ex jefe Operativo del Dpto. II del Estado Mayor de la Defensa Nacional, organismo dependiente del Ministro de Defensa, y por mi cargo de Ministro me correspondió un trato frecuente con él.
Por lo anteriormente expuesto, certifico que el señor González fue un eficiente, leal e incorruptible colaborador del gobierno de aquella época, específicamente, en la lucha contra el sabotaje económico que se implementó desde el extranjero”.
Santiago, 23 de noviembre de 1996.


Carlos Jorquera Tolosa,
ex secretario de Prensa del presidente Salvador Allende:
Con mucho orgullo certifico, por la presente, que conozco al señor Rafael González Berdugo, con quien me une una deuda de gratitud que no me es posible mensurar en palabras y que, estoy absolutamente cierto, también compromete en alto grado el proceso de recuperación democrática del país”.
Santiago, 24 de diciembre de 1990[2].


Alberto Jerez,
ex Senador (PDC y, luego, Izquierda Cristiana):
Me consta que a Rafael González Berdugo le deben la vida numerosas personas de todos los partidos de la U. P., y ello desde el mismo 11 de septiembre en la Moneda, cuando se negó a ejecutar a Carlos ‘el negro’ Jorquera. Además, en una oportunidad en mi departamento Volodia Teiltelboim y un funcionario del P.C. reconocieron con nombre y apellido a más de 29 militantes del P.C. que le debían la vida a Rafael, y como si esto no fuese suficiente, también reconocieron que en diciembre de 1972 Rafael le informó a Daniel Vergara, en ese entonces Subsecretario del Interior, que habría un golpe en septiembre de 1973”.
Santiago, 24 de marzo de 2004


Carlos Morales Salazar,
Periodista, Partido Socialista:
[F]ui militante del Partido Socialista de Chile y tuve a mi cargo uno de los equipos de seguridad del partido antes mencionado, durante el Gobierno de la Unidad Popular y, en tal calidad, certifico que el señor Rafael A. González Berdugo […], ex agente del Estado Mayor de la Defensa Nacional, fue un leal colaborador de nuestro equipo, sin tener militancia socialista, trabajando en la investigación de las actividades de sabotaje económico que implementara la CIA durante ese período.
Me consta además que prestó su valiosa cooperación respecto al tema arriba indicado, como asesor del entonces Director de Investigaciones, compañero Eduardo Paredes.
Deseo destacar que, con posterioridad al Golpe Militar, el señor Rafael González B., liberó del Estadio Nacional y de la Academia de Guerra Aérea (AGA) a varios compañeros del partido y asimismo gestionó la libertad de otros que sin esa intervención hoy serían parte de los desaparecidos.
En mi caso particular, informado que se me buscaba para detenerme, recurrí a él, y con su ayuda salí a Argentina, librándome de ser asesinado, ya que éste era el destino reservado a los miembros de seguridad de cualquiera de los partidos que conformaban la Unidad Popular”.
Santiago, 4 de diciembre de 1990.


Guido del Valle Hermosilla,
dirigente de la Asociación de Empleados de la CORFO (en 1973):
Casi inmediatamente después del golpe militar fui detenido y llevado al Centro de Detención de Tejas Verdes. Mientras me encontraba allí detenido, el Presidente Nacional del Comité Político de la Unidad Popular y sus Comités Sectoriales de CORFO, correligionario Héctor Ortega Fuentes, le comunicó mi situación al ex Agente del Estado Mayor de la Defensa Nacional, señor Rafael González Berdugo, quien de inmediato hizo las gestiones pertinentes para obtener de inmediato mi libertad.
Deseo dejar constancia de que quien suscribe prácticamente no conocía al señor González a esa fecha, y que me consta [que] no sólo consiguió mi libertad sino la de numerosos otros compañeros, militantes de todos los partidos de la Unidad Popular”.
Santiago, 20 de enero de 2005.


Carlos Briones Olivos,
ex Ministro del Interior (Gobierno de la Unidad  Popular), y
Alberto Jerez, ex Senador (PDC y, luego, Izquierda Cristiana):
Nos honra dejar constancia que decenas de personas, perseguidos por la dictadura militar, deben su vida al coraje y sentido humanitario del señor González Berdugo, a riesgo de su propia vida”.
Santiago, 21 de octubre de 1993.


Guillermo Saez Pardo,
Secretario Político del Partido Comunista de CORFO (en 1973):
[…] Cualquier persona de buen criterio y/o experiencia política tenía que percibir en el señor González [Berdugo] un espíritu democrático, de respeto a los procederes rectos y, si se me permite, de un pensamiento más cercano a la izquierda que a otras tendencias. […]
Un grupo de unos 70 funcionarios de la CORFO nos quedamos allí el 11/09/1973 acatando una orientación de la CUT […]
Esto motivó que dos elementos de la Marina me sometieran a duros apremios físicos, a golpes de puño y rodillas, ejercicios de precisión con un corvo, simulacro de ahorcarme. […]
Durante mi detención en el Estadio Nacional […] la sanguinaria y estúpida represión de esos días podría haber encontrado cualquier excusa para llevar mi situación a límites extremos.
No me enviaron a Chacabuco y me pusieron en libertad al 30 o 31 de octubre de 1973. Ya en libertad me encontré casualmente con Rafael González y por sus palabras pude explicarme que hubo una mano solidaria que se preocupó que pudiera saltar todos esos obstáculos y se me hizo evidente que había sido la mano de Rafael González.
Por otra parte, me consta de varios testimonios de personas que me merecen toda fe que esta no fue una actuación excepcional de Rafael González, sino una actitud prodigada a muchos compañeros, que por una parte confirma la impresión que teníamos de él antes del golpe y al mismo tiempo explica que esto le atrajera las graves sanciones y riesgos que recibió de parte de la dictadura”.
Santiago, 21 de diciembre de 2004.

Otto Boye S.,
ex Asesor del Ministerio de RR.EE. (1966-1970) y ex Embajador (1990-1998);
 “[…] Lo conocí muy bien [a Rafael González] cuando ejercí el cargo de Asesor Político de la Cancillería durante los años del Presidente Frei [Montalva]. Trabajaba como Agente del Departamento II Inteligencia del Estado Mayor de la Defensa Nacional, encubriendo sus actividades como funcionario de CORFO.
Colaboró estrechamente con RR.EE., y por las misiones que realizó en el exterior, generalmente de extremo riesgo personal, tuve contacto con él y conocimiento de lo que hacía. Me consta de su espíritu de sacrificio y de su entrega incondicional a los objetivos y tareas de nuestro gobierno.
A raíz de una de esas misiones, el Presidente quiso conocerlo, y después de eso lo envió a la Misión de Chile ante la ONU en Nueva York como premio”. […]
Santiago, 17 de diciembre de 1990.

Juan Ibáñez Elgueta,
Periodista, ex Jefe de Informaciones de la Presidencia (Gobierno de la U. Popular) y ex Consejero Nacional del Colegio de Periodistas:
Rafael [González Berdugo], durante el Gobierno del Presidente Allende prestó inapreciables servicios durante los tres años, especialmente como asesor del Dr. Eduardo Paredes.
Después del 11 de septiembre, ayudó con gran riesgo a decenas de importantes compañeros para salir del país o para salvar sus vidas. Como esta acción fue detectada, debió asilarse en la Embajada de Italia, donde permaneció durante tres años. Vivió un duro exilio […]
Santiago, 10 de enero de 1991.

Baldo Santi,
sacerdote, ex presidente de CARITAS-Chile:
 “[Durante la Unidad Popular] se le ordenó colaborar con el Director de Investigaciones de la época, Dr. Eduardo Paredes, con relación al sabotaje económico de la CIA, cosa que venía haciendo desde hace años y que le había creado numerosos problemas […]
Con posterioridad a su asilo [en la embajada de Italia] se supo que, aparte de Carlos Jorquera, muchos otras autoridades y partidarios del régimen allendista le deben la vida […]
Don Rafael fue exonerado el 2 de septiembre de 1975 y el 3 de septiembre, con la ayuda de amigos, buscó refugio en una oficina de la Cancillería italiana […] Nunca hubo cargos en su contra, pero el General Leigh y la DINA se oponían a su salida. En gestiones donde me tocó intervenir, el General Leigh no le dio su visto bueno.
Extractos del libro Algunos recuerdos de mi vida, Santiago, 2004.

Carta Abierta de Baldo SantiPresidente de Caritas-Chile y de la Fundación "Para la Dignidad del hombre"; Santiago, enero de 2004.



[1] No pierdo tiempo en enumerar la serie de reportajes y notas de prensa aparecidos en la última década en Chile, en donde diversos periodistas, con un nivel profesional lamentable, no chequean sus fuentes y repiten como loros hechos jamás acaecidos y apreciaciones carentes de todo fundamento con respecto al caso Horman en general y en lo que me atañe en particular. Lo cual no habrá impedido que, de manera excepcional, haya habido periodistas más serios como Cristián Opaso (que, entre otras cosas, tradujo parte sustancial del Informe Church relativo a las acciones encubiertas de la inteligencia de EEUU en Chile; ver su libro Frei, Allende y la mano de la CIA, Ed. Ornitorrinco, Santiago, 1990), Ignacio González Camus (ver su libro: El día que murió Allende, Catalonia, Santiago, 2013, pp. 316-317), Ascanio Cavallo, Manuel Salazar y Óscar Sepúveda (cf. La historia oculta del régimen militar, Santiago, Uqbar, 2008).
[2] Puede también consultarse el libro de C. Jorquera El Chicho Allende (1990), donde relata cómo le salvé de una muerte segura el 11 de septiembre de 1973, y la sección de este blog referida al documental alemán Der letzte Tag des Salvador Allende (2004), en el cual aparecemos entrevistados juntos. También se puede consultar al respecto el ya mencionado libro de Ignacio González Camus, El día que murió Allende (2013).

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